Sistemas Económicos en una Sociedad Digital

Fuente: sciencebasedmedicine.org


 

El impacto de la tecnología digital para incrementar la eficiencia de los sistemas de producción es palpable, pero poco se habla sobre el impacto que tiene en nuestra sociedad y los sistemas económico-social. Los mismos, se encuentran enfrentando grandes desafíos para sobrellevar las consecuencias de la transformación digital, la automatización, y el reemplazo de seres humanos en la cadena de valor. Esto es una preocupación que debería dejar a muchos con inquietudes acerca de, si los sistemas económicos sociales actuales son los adecuados para este nuevo escenario de baja participación laboral o de producción masiva por máquinas, así como, si todavía funcionan para el ordenamiento social.

 

Bill Gates, el año pasado propuso establecer impuestos a las máquinas que producen para financiar y apoyar a los trabajadores siendo desplazados por las mismas . Esta declaración por Gates generaron mucha polémica, curiosidad y confusión. ¿Es decir que según Gates debemos asumir que las maquinas serán tratadas como seres humanos? ¿Ellas tendrán la potestad de determinar dónde se usa ese impuesto? ¿Qué pasa con los dueños de esas máquinas? Ttransferirán el impuesto al consumidor de los productos? ¿O será parte del impuesto de la organización al comprar las máquinas que producen los bienes?

 

Claramente necesitamos profundizar el tema y analizar si verdaderamente lo que estamos haciendo es tratar de que el sistema actual sea adaptado para un nuevo escenario donde, estamos remplazando dentro de una ecuación matemática antigua la variable del recurso humano por las máquinas. ¿Dónde queda el ser humano? Lo interesante es que en el nuevo escenario de producción ha generado tanto impacto en poblaciones afectadas, que se ha propuesto una alteración a los sistemas de organización social como el capitalismo, socialismo o comunismo, igualmente sin tomar en cuenta que la producción está pasando de las manos de los seres humanos a las máquinas.

 

Adicionalmente, la forma en la que los seres humanos obtenían acceso a los bienes producidos era basado en su propio involucramiento en el proceso de producción, a través de sus esfuerzos, trabajo e inversión. Todo esto basado en un sistema de billetes y monedas que ayudaban a distribuir los recursos fundamentado en la demanda y oferta de productos de consumo. ¿Será que las maquinas necesitan dinero? ¿Cómo harán para pagar sus impuestos? ¿Cuánto de verdad consume un máquina?

 

En términos de mercados, el más influyente es la bolsa de valores, donde se vende y se compra todo tipo de acciones, materia prima, metales preciosos, intercambio de monedas, bienes y servicios, etc. Desde el 2014 más del 75% de las acciones en el intercambio de EE.UU. (Incluyendo el “New York Stock Exchange” y NASDAQ) son generados por sistemas automatizados de pedidos. Es decir, que la participación del ser humano en el componente más básico de la economía, el intercambio, es limitada. ¿Cómo estas máquinas determinan valor?

 

Cuando hablo con personas con un alto nivel intelectual, altamente estudiados veo una frustración con el sistema actual. A veces se ponen a citar a Adam Smith (1723 – 1790), Karl Marx (1818 – 1883) u otros ilustres de la economía que vivieron realidades muy diferentes a la nuestra. ¿Será que hoy en día con tanto conocimiento y recursos de información no podremos generar un mejor sistema económico social? ¿Será posible generar un sistema más eficiente de alocación de recursos y de distribución de bienes y/o servicios? Yo considero que sí.

 

Nos encontramos en un ambiente con recursos finito, donde existen dependencia entre todos los sistemas que se encuentran en este ecosistema a nivel mundial, lo que va a determinar la sobrevivencia de la humanidad, es si tenemos la capacidad de hacer que el enfoque de la nueva sociedad digital sea el humano, como el centro de todas las interacciones. Solo así, podremos aprovechar al máximo las ventajas de la tecnología y la sociedad digital.

 

Los sistemas antiguos basado en que una persona gana y la otra pierde, ya no son sostenible, o todos ganamos o todos perdemos, todos compartimos en los beneficios y todos compartimos en las pérdidas. Si la economía digital le genera interés, le invitamos a unirse a esta conversación afiliándose a Digital Innovation Alliance.